El pasado jueves se realizó el conversatorio digital “Megapuerto y Medio Ambiente: ¿es compatible con el desarrollo sustentable?”, organizado por la Fundación Cosmos y el Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Pontificia Universidad Católica de Chile, y que tuvo como propósito analizar los impactos territoriales del proyecto Puerto Exterior de San Antonio.

En el encuentro virtual expuso el español Javier Escartín, un experto en transporte marítimo y gestión portuaria que sostuvo que la expansión portuaria es compatible con el cuidado de ecosistemas, poniendo de ejemplo al puerto de Barcelona.

“El puerto de Barcelona supone un 6% del Producto Interno Bruto de Cataluña, una de las regiones más potentes económicamente del país. Estos valores se han podido mantener por la ampliación del puerto, pues en caso contrario estaría saturado sin capacidad de ampliar su tráfico”, dijo.

El experto agregó que lograr la compatibilidad requiere de estudios específicos ambientales. “En Barcelona se pudo hacer crecer el puerto sin afectar a los humedales contiguos, incluso mejorarlos. Eso fue objeto de estudios con medidas mitigadoras y compensatorias importantes”, explicó.

Respecto a las medidas, acotó que se aumentó la superficie de playas y se creó una nueva laguna litoral, las que fueron aceptadas por los organismos medioambientales de España.

Para Escartín, cada análisis debe incorporar los aspectos positivos y negativos de la intervención, y en el caso de Chile, todo plan maestro tendría que contar con su evaluación estratégica.