La industria portuaria crece día a día. Según estudios el 90% del volumen de bienes a nivel mundial se mueve por mar y Chile no es la excepción a esta tendencia. Cada vez los puertos chilenos adquieren un rol protagónico en la evolución positiva del comercio exterior del país, y es Puerto San Antonio quien lleva la delantera en cifras de transferencias durante el último tiempo.

En 2017 recalaron en el puerto 1188 naves y sus concesionarios transfirieron más de 18 millones de toneladas de carga. Es por esta razón que, en el rol de autoridad portuaria, la empresa estatal debe coordinar y liderar la programación diaria de las naves que recalan y zarpan de los distintos sitios de atraque del recinto portuario.

Esta función está establecida en el artículo 8 de la Ley 19.542 de 1997 que moderniza el sistema portuario estatal. Se establece que las empresas portuarias tendrán la responsabilidad de coordinar las operaciones en los puertos y se debe contar con un Reglamento Único de Frente de Atraque (RUFA).

“El reglamento es quien señala lo que debemos hacer y ejecutar para lograr el desarrollo armónico y sustentable en el largo plazo en los diferentes frentes de atraque, así como su uso eficiente y no discriminatorio entre ellos. Ese documento nos faculta para regular y programar la entrada y salida de naves, embarcaciones, artefactos navales, vehículos de transporte terrestre, equipos y maquinarías”, sostiene Rolando Varas, jefe de Coordinación de Puerto San Antonio.

10:00 am

El reloj marca las 10:00 am, y en una de las salas de reunión del edificio corporativo de la empresa portuaria, Rolando Varas y su equipo se reúnen con los representantes de los terminales concesionados, el práctico oficial en representación del Capitán de Puerto y representantes de las agencias navieras, quienes son los encargados de anunciar el arribo de naves.

“La planificación se realiza diariamente, comienza a las 10 de la mañana y vale para las próximas 24 horas”, explica Rolando Varas, mientras pide a cada uno de los representantes de los frentes de atraque entregar sus respectivos programas de atraque y zarpe de naves.

Con la información disponible, el equipo de la empresa portuaria elabora el programa diario de atención de naves. Así queda estipulado el sitio de atraque, hora de ingreso y hora de salida de cada una de las naves que recalan en San Antonio

“La planificación debe funcionar como reloj. Somos el puerto que recibe el mayor número de naves”, sostiene con orgullo el jefe de Coordinación.

Consultado por la cantidad de naves que han ingresado, Varas explicó que desde el 1 de enero al 30 de septiembre hay un registro de 946 naves y se espera una proyección sobre las 1200. “Vamos con un crecimiento de 5% en cantidad de naves respecto al año 2017”, dijo.

Un factor que potencia toda planificación es la tecnología, así lo aseguró el jefe de Coordinación de la estatal.

“El programa se lleva por un software que permite contactarnos con los concesionarios y mantener las naves en los anuncios de manera online. Todo se va modificando día a día y se publica en el sitio web”, acotó.

Caso a caso

A pesar de que puede existir una buena coordinación, también se debe estudiar cada caso para disminuir posibles problemas logísticos, entre algunos, el tipo de maniobras en los terminales o el atraso de alguna nave. Además, desde la empresa portuaria explicaron que los factores climáticos deben estudiarse con antelación lo que permite tomar decisiones para posibles cambios en lo ya estipulado en el programa de entrada y salida.

Leonardo Abasolo, supervisor de Operaciones y quien es parte del equipo de Puerto San Antonio en las reuniones de planificación, comentó que no es tarea simple coordinar a todos los terminales de Puerto San Antonio.

“Es distinto a los otros puertos de Chile, aquí es donde más se mueve carga, donde más tenemos maniobras y hacer una planificación coordinada para que estos cuatro terminales operen como un sistema único, es complicado”, dijo.  

En esa línea, agregó que cada nave es única y depende de diversos factores para un correcto trabajo, entre algunos, las buenas condiciones climáticas, la mantención, la tripulación o tipo de carga.

“Dependemos de mucha información, empresas y autoridades. Si hay coordinación se pueden tomar buenas decisiones”, enfatizó.

De esta manera Puerto San Antonio sigue operando 24/7 para atender a naves de las principales líneas navieras del mundo que llegan y zarpan a distintos destinos; con una planificación que busca coordinar a todos los actores de la cadena logística para que cada engranaje del reloj del puerto más importante del país no pare de funcionar.

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