• El proyecto de “Residencias de la Memoria” está financiado por la World University Service (WUS) de Alemania, y tiene como objetivo identificar residencias y lugares donde hicieron sus vidas las miles de víctimas, detenidos desaparecidos y ejecutados políticos de la dictadura chilena.

 

Con la firma del convenio entre el SERVIU regional y el Museo de la Memoria para comenzar las obras de instalación de las placas pertenecientes al proyecto “Residencias de la Memoria”, que se realizará el sábado 25 de noviembre a las 13:30 en Plaza de la Estación, de Avenida Dueñas de la localidad de San Pedro, se dará el primer paso oficial de la iniciativa.

 

En la ceremonia realizada en el marco de la celebración oficial de aniversario de la comuna de Quillota, estarán presentes el director regional del Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu), Carlos Contador, junto al alcalde de comuna, Luis Mella y el director ejecutivo del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, Francisco J. Estévez.

 

La firma del convenio permitirá intervenir las veredas para colocar las cinco primeras placas en Chile, que tal como se hace en Alemania, que recuerdan a las víctimas de la zona Jaime Aldoney Vargas, Oscar Armando Farias Urzua, Arturo Loo Prado, Carlos Antonio Vargas Arancibia, y Jorge Eduardo Villarroel Vilches, las que tendrán como fin recordar el más significativo lugar de residencia de cada uno de ellos.

 

En la comuna de Limache, tal como en otras localidades semi rurales existieron violaciones a los derechos humanos debido a la persecución que existió, en este caso, ligado al fuerte movimiento obrero que existía al alero de fabricación de cerveza, con compañías tan importantes como la CCU, de Consevas como Conservera Parma, y la  industria de alimentos Purina.

 

Fue así que el Museo de la Memoria seleccionó a esta primera comuna, nombrando a un Embajador de la Memoria para realizar una investigación que diera con el paradero de las familias y entorno de las víctimas. Por ello se nombró embajador al residente en Limache, Waldo García y a la investigadora, Verónica González, quienes realizaron un trabajo de reconstrucción de memoria, en algunos casos valiéndose del apoyo de los usuarios del Programa de Reparación y Atención Integral de Salud (PRAIS), para los afectados por violaciones a los derechos humanos.