Deben permanecer disponibles las 24 horas para atender las distintas naves que entran y salen del puerto.

Actualmente Puerto San Antonio mantiene un flujo de naves importante, las que deben atracar diariamente para hacer llegar a los distintos destinos del país la carga que traen y llevar mercancía a distintos puntos del mundo.

En ese sentido, las mismas cuentan con el apoyo de los llamados remolcadores, encargados de asistirlas en tránsito incluso para zarpar con éxito desde los distintos terminales de los concesionarios STI, Puerto Central y Puerto Panul.

La manera de trabajar de los remolcadores consiste en tirar o empujar a otras embarcaciones en puerto o mar abierto desde distintos puntos, uno de ellos son los costados desde donde acomodan la máquina que recibe ayuda. Parte de esta operación los remolcadores la amortiguan con los neumáticos defensivos que poseen y que cuelgan de la parte superior de la proa.

Lo anterior fue explicado por el presidente de la Agrupación de Tripulantes de Lanchas y Remolcadores de San Antonio, Domingo Caracciolo, quien además aclaró que la acción “es una parte fundamental en la cadena productiva. Es el primer eslabón, porque si no están no se puede iniciar la carga y descarga”.

Otra asistencia que pueden prestar las máquinas mencionadas corresponde a detener la nave o tirarla mediante el uso de cabos, procediendo de esta manera al arrastre.

Uno de los remolcadores más conocidos en San Antonio es el “Mirlo”, que fue construido en Vietnam en 2016 y diseñado para optimizar el trabajo debido a sus dimensiones compactas, alta maniobrabilidad y una potencia que supera las 70 toneladas de tiro, cifra que figura entre el promedio para estas máquinas en el puerto.

Caracciolo explicó que para San Antonio se necesitan modelos con una potencia específica debido a la magnitud de las naves con las que se trabaja a diario.

“El remolcador apura todo el trabajo y permite que naves de mayor eslora puedan atracar gracias a la potencia que tienen de tiro y el HP, que debe ser superior a 5 mil”, aseguró.

Parte importante de la funcionalidad de una embarcación se fundamenta en el equipo humano que trae, y en ese sentido, la nave mencionada requiere de mínimo cuatro personas. De esta manera fue relatado por Carlos Mondaca, gerente de Asuntos Públicos de Puerto San Antonio.

“En el caso de los remolcadores necesitan de un jefe de máquina, un capitán y dos marinos en cubierta”, comentó.

Además, agregó que “un remolcador puede durar años dependiendo del tipo de trabajo que se le de, pero los más nuevos pueden superar los 10 años de utilidad, y entre esos años puede transportar elementos flotantes o escoltar”.

La constancia del trabajo portuario, sobre todo en San Antonio, implica que este tipo de naves deban mantener un desempeño continuado y adecuado a las demandas que puedan surgir.

“Tiene que estar operativo las 24 horas, es por eso que figuran como una herramienta de gran importancia que asiste y guía a las que atracarán”, concluyó el presidente de la agrupación, Domingo Caracciolo.

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