Las máquinas portacontenedor o bien llamadas reach stacker forman parte de la cadena logística en el sistema portuario de San Antonio para mantener la continuidad operacional. Así lo describe Juan Carlos Toro (51), quien actualmente se desempeña como operador en Muellaje del Maipo y cuenta con más de 30 años de experiencia en el rubro.

Juan3

“Lo que hacemos es carga y descarga de la nave. Todo el movimiento en el patio, que es el movimiento interno dentro del puerto, lo hacemos nosotros con las máquinas. Cargamos el tractocamión y le mandamos la carga a la nave”, explicó el trabajador.

Juan Carlos detalló los elementos que se encuentran adentro de la máquina para su correcta manipulación y así poder sacar su máximo provecho.

“Las que llegan ahora tienen una potencia para levantar 45 toneladas como máximo, pero esto se puede lograr si se manejan bien con su respectivo joystick. Adentro tienen ocho botones más todo el mando. También tiene botones para tomar bien el contenedor y una luz que indica cuando se atasca el contenedor”, dijo.

Para el trabajador manipular este tipo de herramientas involucra todos los sentidos y se debe estar atento a los distintos espacios o luces. “Es el ojo de uno. Sólo de esta forma se pueden evitar posibles accidentes. También hay una alarma que te indica si hay una persona próxima”, acotó.

Con un promedio de 180 movimientos diarios en contenedores, expresó que antiguamente no existían instructores encargados de enseñar esta disciplina, puesto que todo se aprendía gracias a los compañeros.

“Yo aprendí gracias a mis conocimientos y ganas. Ahora hay gente destinada a enseñar, los tiempos son distintos. Yo pude enseñar. Lo que se explica también es que el tercer turno es más complicado que el resto porque se reduce el campo visual”, relató.

foto 2

El sanantonino Juan Carlos Toro es de tradición portuaria, su padre y abuelo dedicaron su vida a la orilla con la Empresa Portuaria de Chile (Emporchi), y actualmente tiene tres hijas y una nieta. Se muestra seguro del lugar donde vive, trabaja y sueña.

“Para mí san Antonio es el puerto número uno. He estado en otros puertos, pero acá es otra cosa, yo aquí tengo todo. Es mi orgullo junto a mi familia”, concluyó.