La presidenta de la comisión de Educación pide a ambos ministerios una revisión conjunta y coordinada de los materiales educativos a disposición de docentes y estudiantes para que estos hechos no se repitan. 

La diputada Camila Rojas (Comunes) ofició al Ministerio de Educación y al Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género para solicitar una revisión conjunta y coordinada, con una perspectiva no sexista, de los planes, lineamientos, currículum y textos de estudio, además de los cursos del Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas (CPEIP) y las acciones formativas de la ley 20.903 de carrera docente.
La solicitud surge luego de que este jueves se diera a conocer una lámina del Currículum Nacional, perteneciente a la asignatura de Ciencias Naturales de 4° Básico de la “Unidad 3: El cuerpo humano y sus funciones básicas”, donde se detallan los efectos del alcohol en el cuerpo humano, en específico, sobre el de la mujer, que dice: “Beber alcohol también aumenta los riesgos de ser atacada sexualmente y de participar en relaciones sexuales riesgosas”, sugiriendo que la culpa de la violencia sexual es de la víctima que la sufre.
La presidenta de la comisión de Educación advierte que no es la primera vez que ocurren este tipo de situaciones, recordando lo ocurrido en junio de este año con un material del Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas (CPEIP), organismo dependiente del Ministerio de Educación, en el que se asignaban características, habilidades y comportamientos a niños y niñas de 1° a 3° básico, según su sexo.

En el documento dirigido a ambos ministerios también recordó la denuncia que realizó el Colegio de Profesores en el mes de mayo, respecto al plan de estudios del Ministerio de Educación, referida al programa de la asignatura de Tecnología, para niños y niñas de 5° básico, el que en su bibliografía incluía un link asociado a un sitio pornográfico.
“Las situaciones anteriormente descritas no son hechos aislados, sino que se repiten y persisten, dando cuenta de lógicas que deberían estar superadas. Más allá de una reacción posterior de bajar el contenido cuestionado, hoy más que nunca, requerimos de la incorporación de una educación sexual integral desde la primera infancia, con una mirada no sexista y que no reproduzca sesgos de género”, señala el oficio.