Una de los propósitos más importantes de Puerto San Antonio es realizar diariamente una planificación naviera que registre la recalada y zarpe de los buques con sus respectivos horarios, sitios, días y nombres.

En 2019 recalaron en el puerto 1.201 naves y sus concesionarios transfirieron más de 22 millones de toneladas de carga, cifras récord comparadas a años anteriores. En ese sentido, la cadena logística debe apuntar al perfeccionamiento junto a los principales actores.

“Como autoridad portuaria tenemos que liderar la programación diaria de los distintos sitios de atraque. Esta función se encuentra establecida en la Ley 19.542 de 1997, que moderniza el sistema portuario estatal”, explicó el jefe de Logística Naviera de Puerto San Antonio, Felipe Berríos.

Asimismo, agregó que “ahí se establece que las empresas portuarias tendrán la responsabilidad de coordinar las operaciones en los puertos y se debe contar con un Reglamento Único de Frente de Atraque (RUFA)”.

En cada planificación se reúnen los representantes de los terminales concesionados, el práctico oficial en representación del Capitán de Puerto y representantes de las agencias navieras, quienes son los encargados de anunciar el arribo de naves. 

Una vez que la empresa portuaria cuenta con los programas entregados por los representantes de los frentes de atraque, procede a estructurar la hora y salida de cada buque que recala en San Antonio.

“La planificación se realiza diariamente, comienza en horas de la mañana y vale para las próximas 24 horas. El programa se lleva por un software que permite mantener las naves en los anuncios de manera online, y se publica en el sitio web de la empresa”, dijo Berríos

A pesar de que puede existir una buena coordinación, también se debe estudiar cada caso para disminuir posibles problemas logísticos, entre algunos, el atraso de alguna nave. Además, desde Puerto San Antonio explicaron que los factores climáticos deben estudiarse con antelación por posibles cambios en lo ya estipulado en el programa de entrada y salida.

Para Berríos el puerto de San Antonio “es distinto a los otros en Chile. Aquí es donde más carga se mueve, donde más maniobras hay. Cada nave es única y depende de diversos factores para un correcto trabajo: condiciones del tiempo, mantención, tripulación o tipo de carga. Pero mientras exista planificación se pueden tomar buenas decisiones”.